La Pomada Milagrosa

Un viejo marinero tenía tiempo sin hacer el amor, y decide buscar a una prostituta para desahogarse.

En el momento importante al marinero no se le paraba el asunto, así que en toda su desesperación le dice a la prostituta que lo espere un momento y se va al baño del motel.

En la oscuridad busca en el botiquín algo que le pueda solucionar el problema y encuentra una pequeña pomada, la cual en la penumbra apenas alcanza a leer "unos minutos después de untar, sentirá el máximo endurecemiento ..."

Sin más se la aplica en la cuestión y siente que le devuelve el vigor juvenil.

Inmediatamente vuelve a la cama y le hace el amor a la prostituta, quien a su vez queda sorprendida con el vigor del viejo.

Una vez terminada la faena, al viejo le entra curiosidad de saber que era lo que se había echado. Se levanta, va al baño, enciende la luz y busca la pomadita mágica que decía:

"POMADA PARA CALLOS: Úntese con mucho cuidado únicamente en el área afectada, unos minutos después de untar, sentirá el máximo endurecemiento y en aproximadmente 5 ó 6 horas el callo se secará y caerá por sí solo."